GRÚA AUTOPROPULSADA

Una grúa autopropulsada o grúa autotransportada, es un equipo de trabajo instalado en una plataforma sobre ruedas o cadenas, que contiene un sistema de motor que le permite desplazarse de manera autónoma.

Partes Principales de una Grúa Autopropulsada

Las partes principales en las que se puede dividir una Grúa Móvil Autopropulsada, son:

  • CHASIS: Es el mecanismo que soporta toda la estructura y peso de la grúa.
  • PLUMA: Se encarga de soportar el dispositivo de aprehensión que realiza la suspensión de la carga de materiales.
  • SUPERESTRUCTURA: Constituida por una plataforma base sobre corona de orientación que la une al chasis y permite el giro de 360º grados.
  • CORONA DE ORIENTACIÓN: Elementos destinados a transmitir los esfuerzos de la estructura giratoria a la base de la grúa.
  • CABINA: Habitáculo destinado al manejo o conducción de la grúa.
  • CONTRAPESO: Masa fijada sobre la estructura de la grúa para ayudar a equilibrar las acciones de la carga.
  • ELEMENTOS DE APOYO: Son aquellos a través de los que se transmiten los esfuerzos al terreno: orugas, ruedas y estabilizadores u apoyos auxiliares.

Es vital conocer todos estos elementos y estudiar a profundidad cómo operar este tipo de equipo para garantizar la seguridad de todo operador.

Normas de uso y Mantenimiento

• Controlar la máquina únicamente desde el asiento del conductor.
• Prohibir la presencia de trabajadores o terceros en el radio de acción de la máquina.
• La grúa autopropulsada o autotransportada no se utilizará como medio para transportar personas, excepto que la máquina disponga de asientos previstos por el fabricante con este fin.
• No subir ni bajar con la grúa autopropulsada en movimiento.
• Durante la conducción, utilizar siempre un sistema de retención (cabina, cinturón de seguridad o similar). Fuera de la obra, hay que utilizar el cinturón de seguridad obligatoriamente. Asimismo, hay que comprobar el funcionamiento de los frenos.
• Al reiniciar una actividad tras producirse lluvias importantes, hay que tener presente que las condiciones del terreno pueden haber cambiado.
• Con el fin de evitar choques (colisiones) deben definirse y señalizarse los recorridos de la obra.
• En operaciones en zonas próximas a cables eléctricos, es necesario comprobar la tensión de estos cables para poder identificar la distancia mínima de seguridad. Estas distancias de seguridad dependen de la tensión nominal de la instalación y serán de 3, 5 o 7 metros dependiendo de ésta.
• Si la visibilidad en el trabajo disminuye por circunstancias meteorológicas o similares por debajo de los límites de seguridad, hay que aparcar la máquina en un lugar seguro y esperar.
• No está permitido bajar pendientes con el motor parado o en punto muerto.
• Realizar las entradas o salidas del solar de la obra con precaución y, si fuese necesario, con el apoyo de un señalero.
• Cuando las operaciones comporten maniobras complejas o peligrosas, el maquinista tiene que disponer de un señalero experto que lo guíe.
• Mantener el contacto visual permanente con los equipos de obra que estén en movimiento y los trabajadores del puesto de trabajo.
• En operaciones en zonas próximas a cables eléctricos, es necesario comprobar la tensión de estos cables para poder identificar la distancia mínima de seguridad. Estas distancias de seguridad dependen de la tensión nominal de la instalación y serán de 3, 5 o 7 metros dependiendo de ésta.
• Evitar desplazamientos de la grúa autopropulsada en zonas a menos de 2 metros del borde de coronación de taludes.
• Comprobar la existencia de placas informativas instaladas en un lugar visible.
• Asegurarse de que el gancho de la grúa dispone de pestillo de seguridad y las eslingas están bien colocadas.
• Revisar el buen estado de los elementos de seguridad: limitadores de recorrido y de esfuerzo.
• Hay que respetar las limitaciones de carga indicadas por el fabricante.
• Bajo ningún concepto un operario puede subir a la carga.
• No abandonar el puesto de trabajo con la grúa con cargas suspendidas.
• Comprobar la correcta colocación de los mecanismos estabilizadores antes de entrar en servicio la grúa.
• Realizar las operaciones de carga y descarga con el apoyo de operarios especializados.
• Si se tiene que apoyar sobre terrenos blandos, se ha de disponer de tablones para que puedan ser utilizados como plataformas.
• Prohibir transportar cargas por encima del personal.
• Mantener siempre que sea posible la carga a la vista.
• Prohibir arrastrar las cargas.
• En operaciones de mantenimiento, no utilizar ropa holgada, ni joyas, y utilizar los equipos de protección adecuados.
• En operaciones de mantenimiento, la máquina ha de estar estacionada en terreno llano, el freno de estacionamiento conectado, la palanca de transmisión en punto neutral, el motor parado y el interruptor de la batería en posición de desconexión.
• Efectuar las tareas de reparación de la grúa autopropulsada con el motor parado y la máquina estacionada.
• Los residuos generados como consecuencia de una avería o de su resolución hay que segregarlos en contenedores.
• Estacionar la grúa autopropulsada en zonas adecuadas, de terreno llano y firme, sin riesgos de desplomes, desprendimientos o inundaciones (como mínimo a 2 metros de los bordes de coronación).
• Hay que poner los frenos, sacar las llaves del contacto, cerrar el interruptor de la batería y cerrar la cabina y el compartimento del motor.

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